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PROYECTO DE ALFABETIZACIÓN FINANCIERA

Sesión 1: Tu dinero, tus decisiones

¿Sabes qué es un presupuesto? ¿Y el consumo inteligente? En esta sesión aprenderás todo aquello que necesites para convertirte en un/a crack de las finanzas. ¿Empezamos?

Tabla de contenidos:

  1. ¿Qué es la educación financiera? 
    1.1) El consumismo y el consumo inteligente 
    1.2) Necesidades vs. Deseos: aprende a diferenciarlos
    1.3) La priorización financiera
    1.4) ¿De dónde viene y a dónde va el dinero?
  2. ¿Qué es un presupuesto?
    2.1) Aprende a hacer un presupuesto
    2.2) El ahorro y el ahorro estratégico
  3. Ponte a prueba
 

1) ¿Qué es la educación financiera?

¿Has oído hablar alguna vez de la «inflación», de la diferencia entre una «tarjeta de débito» y una «tarjeta de crédito», o de cómo «pedir un préstamo»? Estas palabras son conceptos financieros que se utilizan mucho en los medios de comunicación y en las redes sociales. Pero... ¿sabemos qué significan? Es aquí cuando entra en juego la educación financiera.
La educación financiera es el conocimiento que te capacita para tomar buenas decisiones sobre tu dinero para tener más libertad y tranquilidad en tu futuro. 
Tener educación financiera no significa ser rico, sino ser inteligente con el poco o mucho dinero que tienes. Por lo tanto, alguien con buena educación financiera es capaz de:
  • Administrar correctamente su dinero.
  • Planificar económicamente su futuro.
  • Evitar problemas financieros, como por ejemplo endeudarse.
  • Conseguir sus objetivos vitales. (Ejemplo: poder ahorrar para pagarse la matrícula de la FP).
  • Elegir y utilizar productos y servicios financieros que mejoren su bienestar. (Ejemplo: saber pedir un préstamo al banco con buenas condiciones).
  • Entender información sobre economía y finanzas.

Reflexiona: ¿te ha pasado alguna vez? 

Eric juega al fútbol y este sábado tiene un partido muy importante, pero para poder jugar debe comprarse la nueva equipación que cuesta 40 €. Hace poco fue su cumpleaños y su familia le regaló 45 €. Cuando sale del instituto, pasa por delante de Videojuegos GAME y ve que el FIFA está de oferta: solo vale 30 €. No se lo piensa dos veces y lo compra. Llega a casa y su madre le pregunta si ya tiene la nueva equipación. En ese momento Eric se da cuenta de que no podrá jugar el partido del sábado: ya no tiene suficiente dinero para comprarse la nueva equipación.
  • ¿Cuál ha sido el error principal de Eric desde el punto de vista de la educación financiera?
  • ¿Hay alguna estrategia alternativa de gestión del dinero que le hubiera permitido jugar el partido?
  • ¿Cómo influyen las ofertas en el consumo impulsivo? ¿Se puede evitar?

 


1.1) El consumismo y el consumo inteligente

Cada día tomamos decisiones sobre cómo y en qué queremos gastar el dinero: cuando compramos el desayuno en la cantina del instituto; cuando nos compramos el nuevo top de Zara o la nueva camiseta del Barça; cuando decidimos que el plan del viernes por la tarde es ir al cine; cuando nos compramos un patinete eléctrico... Tanto si nos gusta como si no, necesitamos el dinero para vivir. De hecho, constantemente decidimos cómo y en qué queremos gastar el dinero (sea nuestro o de otra persona) sobre un abanico de opciones muy amplio, pero... ¿sabemos qué cosas nos influyen a la hora de tomar estas decisiones? Es decir, ¿somos conscientes de qué nos influye cuando nos gastamos nuestro dinero?

 

 

Reflexiona: ¿qué te influye a ti? 

Piensa en la última prenda de ropa que te has comprado. ¿Qué factores te influyeron más a la hora de comprarla? 
  • Emociones: ¿tuviste en cuenta cómo te sentiste/reaccionaste en mirar el artículo?
  • Amigos y compañeros: ¿tuviste en cuenta que pensarían tus amigos su opinión? ¿Sentiste algún tipo de "presión de grupo" que te condicionó?
  • Costumbres, tradiciones y hábitos: ¿te lo compraste porque era de tu estilo? ¿Por qué siempre vas así?
  • Miembros de la familia: ¿tus padres, hermanos... tuvieron alguna influencia en tu compra? ¿Tuviste en cuenta como podían reaccionar?
  • Tendencias: ¿querías estar a la moda y seguir las tendencias de la temporada?
  • Publicidad: ¿viste algún anuncio, promoción o influencer que te provocó ganas de comprarlo?
  • Incentivos:¿viste alguna oferta o "rebaja" a la web/aparador; o tenías algún cupón de descuento de la tienda que te hicieron sentir que tenías que aprovecharlo?
  • Tus valores y confianza: ¿te lo compraste porque era lo que tenías a la cabeza, lo que querías y concordaba con tus valores y estilo; i al hecho de saber qué quieres?
De estos 8 factores, ¿cuáles crees que te influyen más a la hora de decidir qué hacer con tu dinero?
 
Cuando tomamos decisiones sobre dinero, debemos asegurarnos de que somos nosotros quienes verdaderamente tenemos el control de estas decisiones. Para comprobarlo, debemos parar y pensar:
  • ¿Qué factores me están afectando y me están influyendo para tomar esta decisión?
  • ¿Tengo yo el control de esta decisión, o está en manos de otros factores o personas?

 

Como hemos dicho antes, necesitamos el dinero para vivir. Pero... ¿qué pasa cuando compramos de forma descontrolada, sin pensar, porque creemos que nos sentiremos satisfechos personalmente o, incluso, más felices?
El consumismo es la tendencia a comprar, gastar y consumir productos innecesarios en exceso y sin planificación (de manera impusliva) con el objetivo de sentirnos satisfechos personalmente. 
 El consumismo nos hace gastar dinero que NO tenemos en cosas que NO necesitamos, solo para sentir una satisfacción/felicidad que dura muy poco tiempo. Además, nos empuja a vivir para comprar, en lugar de comprar para vivir; y nos hace fijar la atención en cosas materiales que pasan de moda, en vez de centrarnos en nuestros objetivos reales. Es lo que experimentó Eric cuando se compró el videojuego de manera impulsiva.
El contrario del consumismo es el consumo inteligente. Esta idea defiende que debemos comprar de manera responsable y consciente:
El consumo inteligente es la compra de productors y servicios que cubren nuestras necesidades básicas reales, y que nos aportan más calidad de vida.
Por lo tanto, el consumo inteligente NO consiste en NO comprar, sino en comprar mejor.
Por ejemplo, cuando un consumidor inteligente se compra una nueva pieza de ropa, piensa en las otras prendas que ya tiene en el armario y con las cuales combinaría bien. Además, también mira la composición de la ropa para saber si es de buena calidad o no. Con esta información, decide si vale la pena comprarla, o no. Así pues, un consumidor inteligente es capaz de:
  • Planificar qué debe comprar: mirar qué necesita y calcular las cantidades adecuadas.
  • Antes de comprar, comparar calidades y precios de los productos/servicios.
  • Dar más valor a la calidad que a la cantidad.
  • Comprar productos más duraderos.
  • NO gastar innecesariamente.
  • Saber diferenciar necesidades de deseos.

 

1.2) Necesidades vs. Deseos: aprende a diferenciarlos

Saber diferenciar necesidades de deseos es una habilidad que se aprende con práctica y tiempo, y constituye uno de los pilares básicos para desarrollar una buena educación financiera.
Una necesidad es aquello que es imprescindible para tu vida, tu salud o tu educación. Si no cubres tus necesidades, tienes problemas serios. 
Ejemplos de necesidades: 
  • La comida (alimentos básicos): si no comes, sufres desnutrición, enfermas y, en última instancia, mueres.
  • El transporte para ir a clase o al trabajo: si no vas a clase, no te sacas la ESO; y si no vas al trabajo, lo pierdes.
  • Pagar una multa o una deuda: si no pagas una multa, el importe cada vez es mayor y acabas cometiendo otro delito (no pagar una multa). Si no pagues una deuda, acabas debiendo más dinero por retrasarte en el pago y puedes ir a juicio.
  • El alquiler/hipoteca: si no pagas el alquiler o la hipoteca, vas a juicio y te pueden desahuciar.
  • El material escolar: si no tienes el material escolar necesario, no puedes seguir las clases ni evaluarte correctamente.
Un deseo es algo que te de placer, comdidad o una ventaja social, pero sin el cual puedes vivir perfectamente y seguir adelante. 
Ejemplos de deseos: el desayuno de la cantina, ropa solo porque «es de marca», cenar en el McDonald’s.
  • El almuerzo que te compras cada día en la cantina a la hora del patio: no es imprescindible, ya que te lo puedes traer de casa.
  • El último móvil que ha salido, cuando el tuyo aún funciona bien: tampoco es imprescindible, puesto que tu móvil funciona correctamente.
  • Ropa que quieres solo porque «es de marca»: puedes prescindir de ella, porque ya tienes ropa.
  • Ir a cenar al McDonald's: no es imprescindible, porque puedes cenar en casa.
 
A veces nos cuesta diferenciar las necesidades de los deseos porque la publicidad, las redes sociales y las marcas nos hacen creer que «lo necesitamos». Por ejemplo, creemos que necesitamos el nuevo móvil que ha salido al mercado porque hace mejores fotos, pero realmente solo necesitamos uno que funcione. Ante la duda, debemos preguntarnos: 
Si no compro esto hoy, ¿tendré un problema, o solo me sentiré un poco decepcionado/a o frustrado/a durante un rato?
  • Si la respuesta es «tendré un problema» (no me alimentaré bien, me multarán, etc.), entonces es una necesidad.
  • Si la respuesta es «solo me sentiré decepcionado/a o frustrado/a un rato», entonces es un deseo.

 

Reflexiona: y tú, ¿compras por necesidad o por deseo? 

Haz una lista rápida con cinco cosas que hayas comprado (o recibido dinero para comprar) el último mes:
Necesidades
Deseos
Precio
 





 
 
Ahora, reflexiona:
  • ¿Qué gastos clasificados como deseos podrías haber evitado o pospuesto? Justifica tu respuesta.
  • Calcula el importe total gastado en deseos.
  • Analiza qué factores han influido en estas compras (¿emociones, amistades y compañeros, costumbres, tradiciones y hábitos, miembros de la familia, tendencias, publicidad, incentivos o tus valores y confianza?

1.3) La priorización financiera

Una vez hemos entendido —a la práctica— las diferencias entre necesidades y deseos, es fundamental aprender a priorizar nuestros gastos. Es decir, aprender a ordenarlos según su importancia y urgencia. 
La priorización financiera es la capacidad de decidir qué gastos son los primeros que se tienen que cubrir, i qué gastos pueden esperar o ser eliminados. 
El orden de priorización que seguiremos será el siguiente:
  1. Cubrir las necesidades vitales (los imprescindibles): Lo que debes pagar para no tener problemas, estar seguro y cubrir las necesidades básicas(Ej: el alquiler).
  2. Asegurarte el futuro (objetivos vitales y ahorro para emergencias): una parte del dinero se debe de destinar a ahorrar para conseguir cumplir objetivos futuros (Ej: el carné de conducir), y otra parte para tener un fondo de emergencia en caso de tener imprevistos (Ej: una reparación).
  3. Cubrir tus deseos (placer y ocio): eso que te hace feliz y te hace sentirte realizado, pero que NO es imprescindible. Los deseos solo los cubriremos si después de a ver pagado los gastos de los puntos 1 y 2 todavía queda dinero. Si no queda, significa que NO nos podemos permitir el deseo —al menos por ahora— y hay que renunciar. Ejemplo: salir de festa.

 

Así pues, primero debemos de garantir y pagar las necesidades, después debemos ahorrar y, si queda dinero, finalmente nos lo podemos gastar en deseos. Por lo tanto, la priorización financiera es la diferencia entre vivir controlado por los gastos, y vivir controlando tu dinero.

 

¡Ponte a prueba! 

Tu tía ha vendido un almacén y te pide ayuda para vaciarlo y limpiarlo. Aceptas y te da 50 € por ayudarla. Este mes tienes estos gastos:
  • Tarjeta de bus (caduca mañana): 25 €
  • Monster, chicles y merienda: 10 €
  • Bote de ahorro para el Barça: 10 €
  • Zapatillas de moda: 50 €
 
Siguiendo el orden de priorización explicado anteriormente (1. Necesidades, 2. Ahorro y 3. Deseos):
  1. Clasifica cada una de los gastos. Justifícalo brevemente.
  2. Ordena los gatos de l’1 al 4 según su grado de prioridad, siendo 1 el más importante. Después, explica los criterios que has utilizado para establecer este orden (urgencia, impacto en la vida cuotidiana, consecuencias de no pagarlo, etc.)
Aquí tienes una tabla para ayudarte:
Prioridad
Tipos de gastos (necesidad/deseo
Coste
¿Por qué lo priorizas?
1a
 
 
¿Por qué es la más importante o urgente?
 
2a
 
 
¿Cuál es la siguiente en garantizar, pensando en tu futuro? 
 
3a
 
 
¿Qué deseo es más importante? ¿Podrías ahorrar dinero aquí? 
 
4a
 
 
¿Qué puede esperar al 100% o es menos necesario? 
 
  • Indica qué gastos podrían reducirse, posponerse o eliminarse y explica por qué.
  • Propone una alternativa realista para conseguir cubrir algún gasto que NO puedes pagar, como ahorrar previamente. 

 

 

1.4) ¿De dónde viene y a dónde va el dinero?

El dinero que entra en nuestros bolsillos, es decir aquello que recibimos/ganamos/nos regalan... se llama ingresos. 
Ejemplos: la paga semanal/mensual, las propinas, el sueldo de una faena de verano, las becas o ayudas, etc. 
El dinerp que sale de nuestro bolsillo, es decir, lo que gastamos, se llama gastos. 
Hay 3 tipos de gastos:
  • Fijos: aquellos que pagas casi siempre, y el precio del cual también es casi siempre el mismo o muy parecido. Ejemplo: tarifa móvil.
  • Variables: aquellos que pagas cada mes, pero que el precio del cual varia mucho.  Ejemplo: ir a la bolera con tus amigos.
  • Inesperados: son los que suceden pocas veces y NO puedes prever. Ejemplo: reparar la batería del patinete eléctrico.

 

Una vez tenemos un control sobre nuestros ingresos y gastos, podemos hacer un balanze financiero de nuestro dinero. Es decir, podemos calcular si hemos gastado más de lo que hemos ganado; o si hemos gastado menos de lo que hemos ganado. Se hace de la siguiente forma: 
     Ingresos – Gastos = Balance

 

Hay 2 tipos de balance:
  • Balance positivo: has ingresado (ganado) más dinero del que has gastado. El dinero que te sobra son tus ahorros. 
  • Ejemplo: Este mes has ingresado 60 € y te has gastado20 €:
    • 60 € - 20 € = + 30 €ç
    • Ahorro

 

  • Balance negativo: has gastado más dinero del que has ingresado (ganado). Por lo tanto, el resultado de la operación es un número negativo, y el resultado es malo: tienes pérdidas. Como gastas más dinero de los que ganas, tienes que cubrir la diferencia con tus ahorros (si tienes) o pidiendo dinero prestado. Consecuentemente, NO puedes ahorrar. 
  • Ejemplo: Este mes has ingresado (ganado) 15 € i te has gastado 25 € (gastos)
  • 15 € - 25 € = -10 €
  • Perdidas (pierdes ahorros) / deuda (alguien te da dinero) -> tienes un balance negativo.

2) ¿Qué es un presupuesto?

Un presupuesto es una herramienta para organizar y controlar el dinero. Nos permite saber cuántp dinero tenemos (ingresos) y en qué nos lo gastamos o lo queremos gastar (gastos) durante un tiempo concreto (semanal, mensual, anual...)
Para hacer un presupuesto es fundamental conocer la Regla del 50/30/20. Esta regla dice que todo el dinero que ganamos (ingresos) debemos dividirlo de la siguiente manera:
%
CATEGORÍA
OBJETIVO
50%
Necesidades
Cosas imprescindibles para vivir y estudiar.
30%
Deseos
Cosas que hacen tu vida mejor, pero que NO son vitales.
20%
Ahorro
Dinero que tienes, que podrías gastar, pero que decides guardar para gastarlo más adelante, ya sea por un objetivo importante o por imprevistos que surjan.
Una vez sabemos nuestros ingresos totales (cuánto dinero tenemos), podremos calcular los porcentajes:
  • Para calcular el 50% (las necesidades), multiplicaremos el ingreso total x 0,5.
  • Para calcular el 30% (los deseos), multiplicaremos el ingreso total x 0,3.
  • Para calcular el 20% (el ahorro), multiplicaremos el ingreso total x 0,2 .
Además, el ahorro de dinero es lo primero que haremos. Es decir, en cuanto recibamos el dinero/cobremos, automáticamente lo ahorraremos.

2.2) El ahorro y el ahorro estratégico

El ahorro es un hábito que se aprende con el tiempo y que todo el mundo debe practicar, por mucho que ganemos poco dinero. Consiste en guardar una parte de nuestro dinero en lugar de gastarlo todo inmediatamente.
El ahorro estratégico es un método de planificación que consiste en priorizar el ahorro de manera automática para conseguir un objectivo concreto. Este sistema nos permite saber la cantidad exacta de dinero que necesitamos ahorrar, así como el tiempo que tardaremos en conseguirlo. 

3) ¡Ponte a prueba!