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  1. EL DINERO Y YO

El dinero forma parte de nuestra vida desde muy jóvenes, aunque muchas veces no pensamos mucho en ella. Cada día tomamos decisiones relacionadas con el dinero: cuando compramos algo, cuando guardamos dinero, cuando pedimos ayuda o cuando decidimos no gastar. Esta sesión sirve para entender mejor cómo funciona el dinero y, sobre todo, para reflexionar sobre la relación personal que cada uno tiene con ellos.

Aprender a gestionar el dinero no quiere decir ser rico ni tener mucho dinero. Quiere decir saber utilizar bien el dinero que tenemos, aunque sean pocos. También quiere decir sentirnos más tranquilos, evitar problemas y tomar decisiones con más seguridad. No hay normas fijas que sirvan para todos, porque cada persona tiene una situación diferente. Lo importante es conocernos, saber qué necesitamos y aprender a organizarnos.

El dinero no sólo sirve para comprar cosas o pagar gastos. También tienen una parte emocional muy importante. Pueden hacernos sentir tranquilos cuando sabemos que tenemos dinero guardado, pero también pueden provocar nervios o preocupación cuando nos faltan o no sabemos cómo administrarlos. La manera en que vemos el dinero depende mucho de las experiencias vividas en casa, con la familia o con los amigos.

Por ejemplo, un joven que siempre ha recibido dinero regularmente puede verlos como algo normal y cotidiano. En cambio, otro que ha vivido momentos difíciles puede tener más miedo de gastarlos. Ninguna de estas maneras de sentir es incorrecta. Entender cómo nos hacen sentir el dinero es el primer paso para aprender a controlarlos mejor.


 

1.1. ¿QUE SON EL DINERO?

El dinero es una herramienta que utilizamos para obtener cosas y servicios que necesitamos o que queremos. Los usamos para comprar comida, pagar el transporte, comprar ropa, ir al cine o ahorrar para algo importante. Sin embargo, el dinero no es sólo números o billetes; también tienen un significado personal y social.

El dinero puede representar libertad, porque nos permiten decidir qué hacer o qué comprar. Pero también pueden generar presión, sobre todo cuando no basta o cuando no sabemos cómo gestionarlos. Además, el dinero influyen en las relaciones con los demás: pueden facilitar actividades con amigos o, en algunos casos, dificultarlas.

Por ejemplo, tener dinero para salir con el grupo puede hacernos sentir incluidos, mientras que no tenerlo puede generar incomodidad. También puede pasar que una persona se sienta orgullosa de haber ganado dinero con su esfuerzo, mientras que otra se sienta mal para gastarlos demasiado rápido.

Cada persona tiene una relación diferente con el dinero. Esta relación se construye con el tiempo y con las experiencias. No hay una manera correcta o incorrecta de verlos, pero sí es importante aprender a tener una relación sana, sin miedo ni culpa.


 

1.2. ¿QUÉ SIGNIFICA GESTIONAR DINERO?

Gestionar dinero quiere decir saber qué hacemos con el dinero que tenemos. No es sólo gastar, sino decidir cómo gastar, cuándo gastar y si guardar una parte para más adelante. Gestionar dinero es una habilidad que se aprende con la práctica y que mejora con el tiempo.

Dos personas pueden tener la misma cantidad de dinero y vivir situaciones muy diferentes. Una puede gastarlos todos muy rápido y luego quedarse sin, mientras que la otra puede repartirlos mejor y llegar a fin de mes con más tranquilidad. La diferencia no es la cantidad de dinero, sino la manera en que se gestionan.


 

Por ejemplo, si tienes 40 € por toda la semana, puedes gastarlos todos el primer día en comer fuera y ocio, o bien repartirlos entre comida, transporte y algún pequeño capricho. La segunda opción permite tener más control y menos preocupaciones.

Gestionar bien el dinero ayuda a evitar problemas, a sentirse más seguro y a tomar decisiones con más calma.


1.3. ¡NO TODOS SOMOS IGUALES!

No todas las personas tienen la misma situación económica, y eso es importante tenerlo presente. Cada familia tiene unos recursos diferentes, y eso influye en las oportunidades y en la manera en que se vive el dinero. Compararse constantemente con los demás puede generar frustración y malestar.

Algunos jóvenes pueden permitirse más gastos sin pensar mucho, mientras que otros tienen que calcular muy bien en qué gastan. Esto puede afectar a la confianza, a las relaciones sociales y a la manera de verse a uno mismo.

Por ejemplo, no poder ir a una salida con amigos por falta de dinero puede hacer sentir tristeza o vergüenza, pero eso no define el valor de una persona. Entender que las situaciones son diferentes ayuda a ser más respetuoso con uno mismo y con los demás.

Aprender a gestionar el dinero es un proceso. Nadie nace sabiéndolo hacer. Con información, práctica y reflexión, todo el mundo puede mejorar su relación con el dinero.


 2. ¿DE DÓNDE SALE EL DINERO? (INGRESOS)

El dinero no aparece solo. Siempre vienen de algún lugar. El dinero que recibimos se llama ingresos. Saber de dónde salen nos ayuda a valorarlos más y a utilizarlos mejor. No todas las personas tienen los mismos ingresos, y eso no es ni bueno ni malo. Lo que importa es aprender a gestionar el dinero que tenemos.

Los ingresos pueden venir de la familia, de trabajos puntuales, de regalos, de becas o de ayudas. Algunos jóvenes reciben dinero regularmente por gastos cotidianos, mientras que otros ganan dinero ayudando a vecinos o haciendo pequeños trabajos.

Por ejemplo, cuidar a un niño, pasear a un perro o ayudar en una tienda son maneras de ganar dinero. También hay ingresos que llegan en momentos concretos, como cumpleaños o fiestas. Este dinero también debe gestionarse con responsabilidad.

Es importante entender que si alguien nos deja dinero y los tenemos que devolver, eso no es un ingreso, sino una deuda. Este dinero no es nuestro y no se debe gastar como si lo fueran.

Conocer los ingresos nos ayuda a planificar mejor los gastos y a evitar gastar sin pensar.


 3. ¿DÓNDE VA EL DINERO? (GASTOS)

Los gastos son todo el dinero que gastamos. Gastar dinero no es malo, pero hay que saber en qué los gastamos. Los gastos muestran cuáles son nuestras prioridades y nos ayudan a entender mejor nuestros hábitos.


 

3.1. TIPO DE GASTOS

Hay gastos necesarios, importantes y de ocio.

  • Los gastos necesarios son aquellos que no podemos evitar, como comida, transporte o material escolar. Sin estos gastos, nuestra vida diaria se complica.

  • Los gastos importantes mejoran la calidad de vida, como tener móvil o internet. No son vitales, pero ayudan mucho.

  • Los gastos de ocio son para disfrutar: cine, salidas con amigos o juegos. Son agradables, pero pueden esperar si no hay dinero.


 

3.2. ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE CLASIFICAR LOS GASTOS?

Clasificar los gastos ayuda a no gastar todo el dinero en cosas que no son prioritarias. Permite decidir mejor y evitar problemas.

Por ejemplo, si gastas todo el dinero en ocio, quizás luego no lo tendrás para comer o transporte. En cambio, si primero cubres las necesidades, puedes disfrutar con más tranquilidad.


 4. NECESIDADES VERSUS DESEOS

Una vez hemos aprendido de dónde sale el dinero y cómo lo gastamos, llega un momento fundamental en la educación financiera: aprender a diferenciar entre necesidades y deseos. Esta distinción es clave para organizar nuestro presupuesto y para decidir qué es prioritario gastar ahora y qué puede esperar.


 

4.1. ¿QUÉ ES UNA NECESIDAD?

Una necesidad es todo aquello que es esencial para vivir, estudiar, trabajar o funcionar correctamente en el día a día. Sin cubrir estas necesidades, nuestra vida se ve afectada de manera directa e inmediata. Son gastos que no pueden posponerse sin generar problemas.

Ejemplos del día a día:

  • Alimentación: comprar comida para desayunar, comer y cenar. Si no comemos, nuestra salud se ve afectada.

  • Transporte: dinero para llegar al instituto, trabajo o actividades educativas. Por ejemplo, pagar el billete de metro o autobuses escolares.

  • Vivienda y servicios básicos: alquiler, luz, agua o calefacción. Si no pagamos estos servicios, el espacio donde vivimos puede ser incómodo o inseguro.

  • Salud: medicación, visitas al médico o material necesario para mantenernos sanos.

Ejemplo práctico: Si tienes 50 € este mes y tienes que decidir entre comprar un libro obligatorio para el instituto o un juego de consola, el libro es una necesidad, ya que sin él no podrás seguir el curso correctamente.


 

4.2. ¿QUÉ ES UN DESEO?

Un deseo es todo aquello que no es imprescindible para vivir o funcionar, pero que nos hace la vida más agradable o divertida. Son cosas que queremos tener, pero que normalmente pueden esperar si no hay dinero suficiente.

Ejemplos del día a día:

  • Comprar un videojuego o una nueva consola sólo para disfrutar en el tiempo libre.

  • Cambiar el móvil porque ha salido un modelo nuevo, cuando lo que tienes todavía funciona bien.

  • Comer fuera con amigos o ir a un parque de atracciones solo por diversión.

  • Suscripciones a plataformas de música, cine o juegos.

Ejemplo práctico: Tienes 20 € en la cartera. Podrías gastarlos en una entrada de cine con amigos o guardarlos para comprar material escolar que necesitas la semana próxima. La entrada de cine sería un deseo, mientras que el material escolar sería una necesidad.


 

4.3. ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE DIFERENCIAR NECESIDADES Y DESEOS?

Saber diferenciar entre necesidades y deseos es muy importante para tomar buenas decisiones con el dinero, sobre todo cuando no tenemos muchos. Cuando el dinero es limitado, no lo podemos comprar todo, y por eso hay que decidir bien en qué gastamos primero. Si gastamos el dinero en deseos antes de cubrir las necesidades, podemos tener problemas después.

Cuando no priorizamos bien, nos podemos quedar sin dinero por cosas importantes como la comida, el transporte o el material escolar. Esto puede provocar estrés, preocupación, problemas para seguir las clases o incluso afectar a la salud. En cambio, si primero cubrimos lo necesario, nos sentimos más tranquilos y seguros.

Ejemplo real: Un estudiante recibe 50 € para toda la semana. Decide gastar 40 € en ropa nueva que no le hacía falta y sólo 10 € en comida. Al día siguiente tiene que ir a clase, pero no tiene dinero para pagar el transporte. Esta situación se habría podido evitar si primero hubiera utilizado el dinero para cubrir las necesidades y luego los deseos.

Diferenciar necesidades y deseos también ayuda a ahorrar. Cuando sabemos qué es imprescindible y qué puede esperar, podemos guardar una parte del dinero sin dejar de cubrir lo que realmente necesitamos. Así, no sentimos que nos estamos privando de cosas importantes.

Ejemplo práctico: Quieres comprar un móvil nuevo de aquí a tres meses. Si cada mes guardas 10 €, al cabo de tres meses tendrás el dinero necesario. De esta manera, puedes conseguir lo que quieres sin dejar de pagar la comida, el transporte o el material escolar.

Consejos para priorizar mejor:

  • Primero cubre siempre las necesidades: comida, transporte, salud y material escolar.

  • Ordena los deseos según su importancia. Algunos pueden esperar más que otros.

  • Aprende a esperar: no todo se tiene que comprar al momento. Guardar dinero para más adelante ayuda a tener autocontrol.

  • Revisa el presupuesto: si un mes tienes más gastos necesarios, reduce los deseos y ajusta el ahorro.

Ejemplo de situación real: Este mes tienes 80 €. Decides gastar 50 € en necesidades, guardar 20 € como ahorro y utilizar sólo 10 € en deseos. Así cubres todo lo importante, ahorras y también te permites un pequeño capricho.

Diferenciar entre necesidades y deseos es básico para organizar bien el dinero, evitar preocupaciones y tomar decisiones conscientes que permitan vivir con más tranquilidad hoy y prepararse mejor para el futuro.


5. CONTROL FINANCIERO BÁSICO

Una vez que sabemos distinguir entre necesidades y deseos, el siguiente paso es aprender a controlar el dinero que tenemos. El control financiero es una habilidad muy importante porque nos ayuda a saber cuánto dinero entran, cuánto salen y cuántos podemos guardar. No es algo complicado ni sólo para adultos.

Aprender a controlar el dinero desde jóvenes ayuda a evitar problemas, a tomar mejores decisiones y a reducir el estrés. Cuando sabemos cómo está nuestro dinero, nos sentimos más seguros y tranquilos.


 

5.1.¿QUÉ ES EL CONTROL FINANCIERO?

El control financiero consiste en apuntar y revisar todos los movimientos de dinero: lo que recibimos, lo que gastamos y lo que ahorramos. Esto nos permite saber si gastamos más de lo que tenemos o si estamos utilizando bien el dinero.

Ejemplo del día a día: Si tienes 100 € este mes y no llevas ningún control, puede pasar que los gastes todos en ropa, comer fuera o videojuegos, y luego no tengas dinero para el transporte o el material escolar. En cambio, si controlas el dinero, puedes decidir gastar 60 € en necesidades, guardar 20 € y utilizar 20 € para deseos. Eso da seguridad y tranquilidad.


 

5.2. INGRESOS, GASTOS Y AHORRO

Para controlar mejor el dinero, los podemos separar en tres partes:

  • Ingresos: Son todo el dinero que entran. Pueden venir de la familia, de trabajos puntuales, de regalos, de becas o de ayudas.

Ejemplo: Recibir 10 € para ayudar a un vecino es un ingreso porque es un dinero que has ganado con tu esfuerzo.

  • Gastos: Es el dinero que gastamos. Pueden ser necesitados o deseos. Apuntar los gastos ayuda a saber en qué se va cada euro.

Ejemplo: Comprar un billete de metro o comida es un gasto necesario. Comprar un chocolate o un refresco es un gasto de deseo.

  • Ahorro: Es el dinero que guardamos para el futuro o por imprevistos. Ahorrar no es gastar menos, sino decidir guardar una parte.

Ejemplo: Guardar 5 € cada semana o 20 € al mes por un móvil.


 

5.3. ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE LLEVAR UN CONTROL FINANCIERO?


 

  • Evita problemas económicos: Si sabemos cuánto tenemos y cuánto gastamos, es menos probable que nos quedemos sin dinero por cosas esenciales.

  • Reduce el estrés: Saber que tienes dinero guardado para necesidades o imprevistos genera una sensación de seguridad.

  • Permite planificar objetivos: Saber cuánto dinero puedes ahorrar te permite comprar cosas más grandes en el futuro, como un viaje o tecnología que necesitas.

  • Fomenta la responsabilidad: Controlar el dinero te ayuda a tomar decisiones conscientes y a entender que cada euro tiene un valor y una finalidad.

Ejemplo práctico del día a día: Supongamos que recibes 50 € esta semana. Si no llevamos un control, puedes gastarlos todos en comer fuera con amigos y quedarte sin dinero por transporte o material escolar. Si, en cambio, apuntamos: 30 € para comida y transporte, 10 € por deseos y 10 € por ahorro, estamos tomando decisiones más inteligentes y responsables.


 

Cómo empezar un control financiero sencillo

  • Apunta todo lo que recibes y todo lo que gastas. No importa si son pequeñas cantidades; todo suma.

  • Separa el dinero en categorías: necesidades, deseos y ahorro.

  • Revisa cada semana o mes qué has gastado y qué has podido ahorrar.

Reflexiona: ¿hay gastos que se pueden reducir o eliminar? ¿Puedes ahorrar más sin sacrificar las necesidades?

Ejemplo de reflexión: Si cada mes gastas 15 € en comida rápida pero te falta por comprar libros o material escolar, puedes decidir reducir una parte de la comida fuera y destinarla a necesidades o ahorro. Esto no quiere decir que renuncies a disfrutar, sino que gastas de manera más inteligente.

El control financiero básico es una herramienta muy poderosa que nos permite tener claridad, libertad y seguridad con nuestro dinero, y es fundamental empezar a practicarlo desde jóvenes, porque los hábitos que creamos ahora marcarán nuestra capacidad de gestionar el dinero en el futuro.


 6. PRESUPUESTO SENCILLO

Hacer un presupuesto es el siguiente paso. Un presupuesto es una manera de organizar el dinero antes de gastarlos. No es complicado ni aburrido; es una herramienta que ayuda a tener claridad.


 

6.1. ¿QUÉ ES UN PRESUPUESTO?

Es un plan donde decidimos cómo repartiremos el dinero que tenemos. Nos ayuda a no gastar más de lo que podemos y a pensar antes de comprar.

Ejemplo: Si tienes 100 €, con presupuesto puedes decidir gastar 50 € en necesidades, 20 € en deseos y 30 € en ahorro. Así tienes control y tranquilidad.


 

6.2. ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE HACER UN PRESUPUESTO?

  • Priorizar necesidades: Te permite asegurar que lo más importante (comida, transporte, material escolar) está cubierto antes de gastar en otras cosas.

  • Evitar gastar impulsivamente: Cuando ves claramente el dinero que tienes y cómo los quieres repartir, es menos probable comprar cosas sin pensar.

  • Planificar objetivos futuros: Un presupuesto ayuda a reservar dinero para cosas más grandes o importantes, como un viaje, un móvil nuevo o actividades extraescolares.

  • Tener libertad y autonomía: Saber cómo distribuir tu dinero te permite decidir qué quieres comprar, qué puedes esperar y cómo ahorrar sin sufrir.


 

Ejemplo del día a día: Supone que tienes 80 € este mes. Puedes decidir que 40 € son por necesidades (comida y transporte), 20 € por deseos (salir con los amigos o videojuegos) y 20 € por ahorro (guardados por un objetivo mayor). Sin este esquema, es fácil que gastes todo en deseos y luego te falte por necesidades o ahorro.


 

6.3. CONSEJOS PRÁCTICOS PARA HACER UN PRESUPUESTO SENCILLO

  • Anota todo lo que entra y sale: Todo suma, incluidos pequeño dinero de regalos o trabajos puntuales.

  • Separa las categorías: Necesidades, deseos y ahorro. Esto te permite ver claramente dónde va cada euro.

  • Revisa y ajusta: Cada semana o mes, revisa si has cumplido el presupuesto y ajustalo según las nuevas necesidades o prioridades.

  • Empieza con pequeñas cantidades: No hay que hacer un presupuesto perfecto desde el principio. Es mejor empezar con lo realista e ir ajustando.


 7. AHORRAR SIN SUFRIR

Ahorrar no quiere decir dejar de disfrutar, sino pensar un poco en el futuro. Una vez tenemos control del dinero y hemos hecho un presupuesto, es el momento de aprender a ahorrar. El ahorro es una herramienta que proporciona seguridad y libertad, pero muchos jóvenes piensan que ahorrar significa dejar de comprar cosas que les gustan. Esto no es cierto: el objetivo es guardar un poco cada mes sin sufrir, y así poder afrontar imprevistos o alcanzar objetivos futuros.


 

7.1. ¿QUÉ ES EL AHORRO?

El ahorro consiste en separar una parte del dinero antes de gastarlos, destinándolos a objetivos concretos o a imprevistos. Es una manera de tener opciones y seguridad sin renunciar completamente a los deseos del presente.

Ejemplo del día a día:

  • Guardar 5 € cada semana para comprar un libro o un chocolate que te gusta.

  • Ahorrar 20 € al mes por un móvil que quieres comprar en tres meses.

  • Poner un poco de dinero cada semana en una gala por un viaje con amigos.

Estos ejemplos muestran que el ahorro puede ser flexible y adaptado a cada persona. No importa si es mucho o poco: lo más importante es empezar y ser constante.


 

7.2. ¿POR QUÉ ES IMPORTANTE AHORRAR?

  • Seguridad: Si tienes dinero guardado, estás preparado para imprevistos como que se rompa el móvil o necesites material escolar extra

  • Autonomía: Tienes libertad para comprar cosas que realmente quieres sin depender de los demás.

  • Planificación: Ahorrar permite alcanzar objetivos mayores que no podrías comprar de vez en cuando con dinero que vaya entrando.

Ejemplo práctico: Si ahorras 10 € cada mes por un móvil que cuesta 120 €, en un año podrás comprarlo sin tener que pedir dinero adicional o acumular deudas. Esto demuestra que el ahorro constante, aunque sea pequeño, tiene un gran efecto a largo plazo.


8. CUENTA CON LAS DEUDAS

Las deudas es dinero que tenemos que devolver a alguien. No todas las deudas son malas, pero es importante aprender a diferenciarlas y gestionarlas.


 

8.1. TIPOS DE DEUDAS

  • Deuda responsable: Es aquel que nos permite cubrir necesidades importantes y es manejable. Ejemplos: Préstamo por material escolar, dinero prestado por los padres por transporte, préstamos pequeños con pago claro.

  • Deuda arriesgada: Es aquel que puede generar problemas y estrés porque no tenemos clara la manera de devolverlo. Ejemplos: Comprar videojuegos con tarjeta de crédito sin tener dinero para pagarlos, préstamos a amigos sin acuerdo claro, apuestas o compras impulsivas con dinero que no tenemos.


 

8.2. COM GESTIONAR LAS DEUDAS CORRECTAMENTE

  • Anota siempre cuánto debes y cuándo lo pagarás.

  • Prioriza las deudas importantes antes que las que son secundarias.

  • Evita coger más deuda si no es imprescindible.

Ejemplo práctico: Si pides 20 € a tu hermano para comprar libros, es una deuda responsable si tienes claro cuándo y cómo lo devolverás. En cambio, comprar un juego de 50 € con tarjeta de crédito sin dinero disponible es arriesgado: podrías acabar pagando más por intereses o acumulando deudas que no puedes controlar.


9. AYUDAS O APOYO ECONÓMICO

Aunque tengamos control y presupuesto, a veces puede surgir la necesidad de ayuda externa. Saber a quién recurrir es parte de la gestión responsable del dinero.


 

9.1. FUENTES DE APOYO

  • Familia y tutores: Hablar con padres, tutores o personas de confianza es una manera de recibir ayuda y consejos.

  • Becas y ayudas escolares: Pueden cubrir material, comedor, actividades extraescolares u otras necesidades educativas.

  • Ayudas sociales o municipales: Subvenciones puntuales, tarjetas comedor, transporte o actividades juveniles.

  • Centros juveniles y asociaciones: Información, asesoramiento y apoyo para gestionar dinero y recursos.

Ejemplo práctico: Si no tienes dinero para apuntarte a un curso de robótica, puedes hablar con la escuela o centro juvenil para ver si hay alguna beca o ayuda disponible. Esto muestra que pedir ayuda es normal y positivo, y no significa ser incompetente con el dinero.


 

10. AUTOEVALUACIÓN


 

1.¿Para qué sirve un presupuesto?

  1. Para saber cuánto dinero entran y salen

  2. Para no gastar nunca

  3. Para tener mucho dinero

2.¿Cuál es la mejor manera de ahorrar?

  1. Guardar un poco cada mes

  2. No gastar nunca

  3. Esperar a tener mucho dinero

3.¿Qué es más importante con las deudas?

  1. Ignorar-los

  2. Apuntar cuánto debo y cuándo lo pagaré

  3. Pedir más dinero

4.Si necesitas ayuda económica, ¿qué puedes hacer?

  1. No decirlo a nadie

  2. Pedir ayuda a personas o servicios de confianza

  3. Dejarlo pasar

Digamos si es una necesidad o un deseo

  • Comida

  • Transporte

  • Videojuego

  • Salir al cine