Sesión 2: Administrar mi dinero, ahorrar e invertir
¿Te han dicho alguna vez que eras un “rata”? ¿O, por el contrario, te encanta gastar al estilo de las Kardashian? ¡En esta sesión aprenderás todo lo que necesitas saber para convertirte en un/a crack del ahorro y la inversión! ¿Empezamos? |
Tabla de contenidos:
Ahorro e inversión: dos caras de una misma moneda
1.1) ¿Por qué invertir?
1.2) Las partes de la inversión: el riesgo y la rentabilidad
1.3) La Fórmula del Interés compuesto
¡Ponte a prueba!
Ahorro e inversión: dos caras de una misma moneda
Tal como hemos visto en la sesión anterior, el ahorro es un hábito que se aprende con el tiempo, y que todo el mundo debe practicar, por mucho que ganemos poco dinero. Así pues:
El ahorro consiste en guardar una parte de nuestro dinero, en lugar de gastarlo todo inmediatamente. El ahorro estratégico consiste en priorizar el ahorro de manera automática para conseguir un objetivo concreto. |
Ahorrar nos hace más libres porque nos da seguridad y estabilidad económica en el futuro. En este sentido, cuando ahorramos somos capaces de:
Crear un fondo de emergencia: que nos permitirá afrontar imprevistos, como por ejemplo poder arreglar la pantalla del móvil que se te ha roto sin tener que pedir dinero a nadie.
De hecho, se recomienda tener ahorrados entre 3 y 6 meses de tus gastos básicos, es decir, el dinero mínimo que necesitas 100% para poder vivir durante este tiempo. De esta manera te aseguras de tener al alcance una cantidad mínima en cualquier momento de necesidad y, además, tienes paz mental: sabes que si nunca lo necesitas, tendrás las necesidades básicas cubiertas para tu fondo de emergencia.
Conseguir objetivos importantes: que NO podrías pagar con un solo ingreso porque son caros, como por ejemplo un viaje, una moto o un buen ordenador.
NO endeudarnos innecesariamente: como tienes suficiente dinero para hacer lo que quieras, NO hace falta que pidas un préstamo a ningún banco.
Los préstamos suelen tener intereses. Por ejemplo, si pides 1000 € y el interés es del 10%, tendrás que devolver 1100 €. Es decir, acabas pagando más dinero.
Ahorrar es el primer paso para poder invertir, ya que sin dinero NO puedes invertir:
La inversión es el uso de los ahorros para comprar algún producto o activo financiero con el objetivo de obtener un beneficio añadido a corto, medio o largo plazo. Toda inversión conlleva asumir algún tipo de riesgo. |
Por lo tanto, ahorro e inversión NO son lo mismo: el ahorro consiste en guardar dinero, mientras que invertir es lo que se conoce como «hacer trabajar el dinero». Es decir, que el dinero, por si solo, se convierta en una cantidad más grande.
Reflexiona: ¿y tú, qué tipo de gestor/a eres?
Responde con sinceridad estas situaciones. Después, suma los puntos y descubre cómo te relacionas con tu dinero
Es tu cumpleaños y recibes 50 € de regalo. ¿Qué haces?
a) Ya pienso cuándo ir al centro comercial para gastarlo. (0 puntos)
b) Gasto una parte y el resto lo guardo. (5 puntos)
c) Los guardo todos porque estoy ahorrando para un objetivo mayor. (10 puntos)
Tus auriculares se han roto. Tu situación más probable es:
a) Tengo que pedir dinero o esperar a la paga porque no tengo nada guardado. (0 puntos)
b) Tengo algo de dinero guardado para unos sencillos. (5 puntos)
c) Tengo ahorros y puedo comprarme los que me gustan sin sufrir. (10 puntos)
Quieres unas zapatillas nuevas desde hace meses:
a) No me las puedo permitir, así que me olvido o espero a Navidad. (0 puntos)
b) Intento ahorrar, pero acabo gastando el dinero en otra cosa. (5 puntos)
c) Calculo cuánto tardaré en ahorrar lo necesario y me las compro. (10 puntos)
Ahora, analiza tus resultados:
1.1) ¿Por qué invertir?
Lee este titular de una noticia de Onda Cero. Después, contesta a las siguientes preguntas:

¿Cómo describirías, con tus propias palabras, qué es la inflación?
¿Cómo te ha afectado a ti la inflación? Piensa en las cosas que sueles comprar.
¿Cómo afecta la inflación a tus ahorros?
¡Exacto! La inflación nos afecta a todos y especialmente a nuestros ahorros, ya que, sin gastarlos directamente, cada vez tenemos menos porque pierden valor.
La inflación es el aumento generalizado y continuado de los precios de una economía durante un tiempo determinado. Esto provoca que, con el mismo dinero, cada vez puedas comprar menos cosas, porque tu dinero pierde valor: un billete de 10€ sigue siendo un billete de 10€, pero podrás comprar menos cosas que antes. Por lo tanto, tu poder adquisitivo (aquello que puedes comprar con el dinero que tienes) es más bajo: es lo que se conoce como pérdida de poder adquisitivo. |
La inversión es una de las soluciones que existen a nivel individual para contrarrestar los efectos de la inflación, ya que nos permite no perder poder adquisitivo; es decir, capacidad de compra. Es por ello que, a la hora de invertir, es fundamental saber qué porcentaje de inflación hay: qué cantidad de dinero pierdes por el simple hecho de que todo es cada vez más caro. Si no lo tienes en cuenta, pierdes poder adquisitivo.
Por ejemplo, si guardas 1 € en una hucha y hay un 5% de inflación, el año siguiente seguirás teniendo el euro, pero podrás comprar menos cosas, ya que todo será un 5% más caro. Expliquémoslo mejor: si en 2025 con 1 € podías comprarte la bolsa de pipas que costaba 1 €, en 2026 ya no podrás, porque las pipas costarán 1,05 €. Por lo tanto, a la hora de invertir es fundamental que el porcentaje de rentabilidad sea igual o superior para NO perder poder adquisitivo.
Actividad: inflación y rentabilidad
La inflación en España es de casi un 3%. Tienes 300 € ahorrados y los quieres invertir. Tienes estas opciones:
Cuenta corriente: Es un depósito donde guardas el dinero para el día a día con un riesgo prácticamente nulo, pero que normalmente te ofrece una rentabilidad del 0%. Sirve para tener el dinero siempre disponible sin obtener ningún beneficio extra. |
Depósito bancario: Es un producto donde dejas tu dinero en el banco durante un tiempo a cambio de una rentabilidad baja y segura. Está protegido por el Fondo de Garantía de Depósitos. |
Inversión en bolsa: Consiste en comprar partes de empresas (como, por ejemplo, acciones). Es una opción con una rentabilidad más alta y, aunque puedes ganar más dinero, también conlleva asumir un riesgo más elevado porque el valor de la inversión puede subir o bajar según el mercado. |
Teniendo en cuenta los porcentajes de rentabilidad y la inflación del 3%, con qué opción perderías o ganarías dinero?
Ahora, contesta las preguntas:
Además del porcentaje de rentabilidad, ¿qué debes tener en cuenta a la hora de invertir para que una inversión sea realmente rentable y no pierdas dinero?
Por lo tanto, la rentabilidad que te ofrezcan siempre debe ser ______________ que la inflación.
1.2) ¿Las partes de la inversión: el riesgo y la rentabilidad
Antes de invertir es fundamental conocer dos conceptos clave que condicionan su funcionamiento: rentabilidad y riesgo. ¡Veámoslo!
La rentabilidad es el beneficio o ganancia que obtendrás por haber puesto tu dinero en una inversión. Normalmente, la rentabilidad se calcula en porcentaje (%). |
Así pues, si has invertido 100 € y al cabo de un año tienes 105 €, tu rentabilidad ha sido del 5%.
El riesgo es lo que puedes perder: es la probabilidad de que las cosas NO salgan como esperabas. |
Como hemos dicho anteriormente, en toda inversión existe la posibilidad de que la rentabilidad sea menor a la prevista o, incluso, que pierdas parte del dinero que pusiste al principio. Así pues, en el mundo de las finanzas, riesgo y rentabilidad siempre van de la mano:
Ejemplo: las criptomonedasLas criptomonedas NO tienen el respaldo de un banco central ni de un gobierno que las asegure. Su precio depende al 100% de la oferta. Esto significa que si mañana todo el mundo decide vender, es decir, que nadie quiere comprarlas, su valor puede caer a 0 en cuestión de horas. Además, son propensas a robos informáticos, por ejemplo.Estas características son las que provocan que tengan una rentabilidad alta. Como son tan peligrosas, mucha gente invierte en ellas buscando enriquecerse de manera exagerada. Al haber mucha especulación, el precio puede subir mucho en un día (pero también puede bajar de la misma manera).La rentabilidad alta es el premio (el incentivo) que el mercado ofrece para convencer a alguien de asumir un riesgo tan bestia.
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Ejemplo: Cuenta de ahorroEl dinero en un banco está protegido por el Fondo de Garantía de Depósitos (en España, el Gobierno garantiza hasta 100.000€ por persona y banco). Es casi imposible que pierdas tu dinero porque el sistema bancario está muy regulado y vigilado por los gobiernos.Estas características son las que provocan que tenga una rentabilidad baja. Como el banco ofrece una seguridad casi total, NO necesita ofrecerte mucho dinero para convencerte de que dejes allí tus ahorros. Saben que priorizas la tranquilidad de saber que tu dinero estará seguro. Por lo tanto, te pagan un “alquiler” por tu dinero muy pequeño (un 1% o un 2% anual, por ejemplo).
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Por lo tanto, el riesgo sería como el precio que pagas por tener la posibilidad de ganar más dinero. Si no quieres pagar ese precio (riesgo), tienes que conformarte con una ganancia más pequeña (rentabilidad).
Si alguien nos ofrece una rentabilidad altísima sin ningún riesgo o con un riesgo muy bajo, probablemente será una estafa. Este tipo de “ofertas” NO existen, y son la primera señal de una estafa financiera. Por lo tanto, lo mejor que podemos hacer es desconfiar. |
Reflexiona: y tú, ¿qué tipo de inversor eres?
¿Sabes cuál es tu tolerancia al riesgo? Es decir, ¿sabes predecir cómo reaccionarías ante situaciones negativas? En esta actividad descubrirás tu límite emocional respecto al riesgo: sabrás si te da más miedo perder lo que ya tienes o no ganar lo suficiente en el futuro. ¡Empezamos!
Imagina que tienes 200 € en la hucha y tienes la oportunidad de ponerlos en tres sobres diferentes. ¿Cuál elegirías?
Sobre A: de aquí a una semana tendrás 210 €.
Sobre B: lanzamos una moneda. Si sale cara, ganarás 260 €, pero si sale cruz, te quedas igual con tus 200 €.
Sobre C: lanzamos un dado. Si sale el número «6», ganas 600 €. Si sale cualquier otro número, pierdes los 200 €y te quedas a 0 €.
Una vez hayas elegido el sobre, reflexiona: ¿cómo te hace sentir esta opción? ¿Y las otras opciones que has descartado?
Después de ver cómo has reaccionado, marca con una «X» la descripción con la que más te identifiques:
Conservador/a: prefiero arriesgarme poco e ir a lo seguro. No me gustan las sorpresas con mi dinero. Necesito sentir que tengo el control.
Moderado/a: puedo arriesgar un poco si las posibilidades de ganar son buenas, pero me gusta el equilibrio entre el riesgo y la seguridad.
Valiente: me siento seguro/a con la sensación que me provoca el riesgo. De hecho, me gusta la adrenalina que me produce y estoy dispuesto/a a perderlo todo por una gran oportunidad.
¡Ponte a prueba!