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Sesión 5. De la idea a la acción: Cómo hacer realidad tu proyecto

¿Alguna vez has pensado que tienes ideas buenísimas, pero nunca las terminas de llevar a cabo? ¿Por qué crees que te pasa? En esta sesión vamos a aprender a trazar el plan que te va a ayudar a hacer de esa idea; una realidad. ¿Empezamos?

Tabla de contenidos:

  1.  ¿Todas las ideas son potenciales proyectos?

    1.1) ¿Tu idea es un analgésico o una vitamina?

    1.2) Visión y Misión

  2. Traza tu plan

    2.1) El Método SMART

    2.2) El Feedback y la mejora

  3. ¡Ponte a prueba!

 

  1. ¿Todas las ideas son potenciales proyectos?

Todas las ideas son potenciales proyectos, pero NO todas son igual de viables. Podemos tener muchas ideas, ilusiones, etc., pero para que lleguen a funcionar necesitamos que cumplan con un requisito clave: tienen que resolver.

Un proyecto viable nace de una idea que da respuesta a una necesidad o problema con la finalidad de resolverlo. 
Es mucho más probable que tu idea tenga éxito si su objetivo es resolver una necesidad. Veamos esta información con ejemplos de creaciones que han sido muy exitosas: 
Lavadora
Microsoft Word
ChatGPT
Se popularizaron durante la década de 1960. 
 
Su introducción a los hogares españoles significó un ahorro de tiempo considerable (las amas de casa invertían entre 4 y 6 horas a la semana en hacer la colada) y contribuyó a la entrada de la mujer en el mundo laboral, ya que con la lavadora tenían más tiempo para trabajar fuera de casa.
Se popularizó durante la década de 1990, consecuencia de la democratización del ordenador.
 
 Su introducción cambió la manera de trabajar los textos: se dejaron las máquinas de escribir (tipógrafos) a un lado, ya que eran muy poco flexibles con los errores (si te equivocabas con una letra, debías repetir todo el texto, no existía el Tip-Ex). Con el Word, en cambio, podían editar el texto sin necesidad de borrarlo completamente. 
 
Se popularizó a partir de 2022.
 
Su introducción ha vuelto a cambiar la manera de trabajar la confección de los textos. Con el Word dejamos atrás las máquinas de escribir para poder editar letras y palabras; con ChatGPT dejamos atrás la barrera de la página en blanco. Es decir, ya no procesamos ni estructuramos toda la información mentalmente desde cero. 
 
En este sentido, la IA actúa como un colaborador que te propone una estructura, resume conceptos complejos o genera ideas iniciales. Además, puedes interactuar con el contenido para mejorarlo al instante. 
¿Qué tienen en común los tres ejemplos? ¡Exacto! Resuelven una necesidad concreta, pero… ¿Solo eso? No. Todos son analgésicos. ¡Veámoslo!

1.1) ¿Tu idea es un analgésico o una vitamina?

Éxito, proyecto y necesidad son conceptos que van muy ligados a la metáfora del analgésico y la vitamina:

La metáfora del analgésico y la vitamina se utiliza mucho para evaluar si una idea de proyecto tendrá éxito fácilmente o, por el contrario, costará mucho de vender. 
Un proyecto que es un analgésico soluciona algún tipo de dolor, algún problema urgente y real, inmediato. La clave es que la gente «lo necesita» (o cree que lo necesita). Ejemplos: Ibuprofeno, Google Maps, Skyscanner, etc.  
En cambio, un proyecto que es una vitamina mejora el bienestar, mejora un poco tu vida o te entretiene, pero NO son ni vitales ni urgentes. Todo el mundo sabe que las vitaminas son buenas, pero la gente se olvida de tomarlas porque, si no lo haces, NO te pasa nada malo de forma inmediata. La gente lo quiere tener, pero cree que puede vivir sin ello. Ejemplos: Starbucks, Duolingo, Roblox, etc. 
Volviendo con los ejemplos de la tabla anterior (Lavadora, Microsoft Word y Chat GPT), ¿qué tipo de proyecto creéis que son, analgésicos o vitaminas? ¿Por qué?

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Reflexiona: ¿Qué idea puedo convertir en proyecto?

Como bien has aprendido, un proyecto viable es aquel que cubre una necesidad (verdadera o creada artificialmente); y sus probabilidades de éxito son mayores cuando se tratan de proyectos con características de analgésicos, y menores cuando estamos delante de proyectos vitamina. Con esta información en mente, responde a las siguientes preguntas:
  • ¿Tienes (o has tenido) alguna idea de proyecto en mente?
  • ¿Responde a alguna necesidad o problema en concreto?
  • ¿Es una idea que se convertiría en un proyecto de tipo analgésico o vitamina?

1.2) Visión y Misión

Todo proyecto viable tiene una misión y una visión, pero… ¿Qué es?
Misión 
Visión 
La misión es tu “por qué”.  Es la razón de ser de tu proyecto: define qué haces, para quien lo haces, y qué te hace distinto. Es el motor que hace que tu proyecto tire adelante cada día. 
Por ejemplo, ¿qué hace Google para mejorar el mundo o para resolver un problema? Organiza la información del mundo para que sea útil y accesible para todo el mundo. 
La visión es tu sueño a largo plazo. Es una imagen de un futuro que te inspira. ¿Cómo te imaginas que será tu proyecto (o el mundo gracias a tu proyecto) de aquí a 5 o 10 años?
Por ejemplo, Walt Disney cuando empezó en el mundo del entretenimiento, hace más de 70 años, fijó como su visión “hacer feliz a la gente de todo el mundo”. ¿Crees qie después de todo este tiempo lo ha conseguido?
La misión (el porqué) es fundamental, ya que te ayuda a dar sentido al proyecto (y al esfuerzo, tiempo, dinero, etc. que le estás dedicando) y da fuerza a tu constancia, ganas e ilusión. Juntamente con la visión, es decir, con ese esfuerzo para mirar y planificar más allá del hoy, son piezas clave para atraer a tu potencial target:

El target es el grupo específico de personas a quien va dirigido nuestro proyecto. Son personas que tienen el “dolor” que tu proyecto sabe curar, o que buscan la “vitamina” que ofrece. 
Conocer tu target es fundamental. Si no conoces a tu potencial público, seguramente intentarás complacer a todo el mundo, y cuando lo hagas, terminarás sin gustarle a nadie. Por lo tanto, tus probabilidades de éxito serán mucho menores. Contrariamente, si tienes tu target en cuenta desde un inicio, lo conoces y remas en esa dirección, tus probabilidades de éxito son mucho mayores.
Por ejemplo: si quieres abrir un canal de gaming, tu target NO es cualquier persona que tenga internet, sino que es mucho más específico. Buscarás atraer a personas jóvenes castellanohablantes a quienes les guste jugar al Minecraft. Esto te permite saber qué tipo de lenguaje usar, qué redes sociales utilizar, qué tipo de contenido mostrar, a qué hora publicar, etc. 

Reflexiona: ¿Qué misión y visión tiene mi potencial proyecto?

Volvamos con tu idea del ejercicio de reflexión anterior…
  • ¿Cuál sería su misión?
  • ¿Y su visión?
  • ¿A qué target te enfocarías? ¿Por qué? 
  • ¿Conoces a tu target? Describe sus características, particularidades, etc. 

 

2. Traza tu plan

Una vez tengamos nuestra idea hecha proyecto, es decir, que hemos conseguido que nuestro proyecto responda a una necesidad o problema concreto; que hemos desarrollado una misión y visión coherentes e interesantes; que hemos descubierto cuál es nuestro target, así como sus características principales, etc. podemos fracasar. Sí, sí, como lo lees: la posibilidad existe. 
Sin embargo, hay algunas cosas que están en nuestras manos para que la probabilidad de ese fracaso sea menor como, por ejemplo, trazar un plan. Es decir, pensar el CÓMO vamos a hacerlo posible. Para hacerlo, es fundamental que conozcamos el Método Smart. ¡Veámoslo! 

2.1) El Método SMART

El Método SMART se puede definir de la siguiente manera:

El método SMART es un concepto que defiende el pasar de la idea a la acción a través de objetivos que sean realistas. Para que un objetivo esté bien planteado, tiene que cumplir estos 5 filtros (el objetivo tiene que ser):
  • Specific (Específico): ¿Qué quieres conseguir exactamente? No digas “quiero vender ropa”, di “quiero vender sudaderas de algodón reciclado con diseños exclusivos”.
  • Measurable (Mensurable): ¿Cómo sabrás que lo has conseguido? Necesitas un número. “Quiero vender 50 sudaderas”
  • Achievable (Alcanzable): ¿Es realista? Si acabas de empezar, ponerse como objetivo vender 1000 sudaderas en una semana será imposible y te desmotivará. Sé ambicioso, pero con los pies en la tierra. 
  • Relevant (Relevante): ¿Realmente importa tu proyecto? Conseguir vender sudaderas NO sirve de nada si después la gente no se las pone. El objetivo tiene que ayudar a tu misión. 
  • time-bound (con un tiempo determinado): ¿Cuándo quieres conseguirlo? Este mes, antes de Semana Santa, en dos semanas… Sin una fecha límite, siempre lo dejarás para más tarde.
Tener una gran idea es el primer paso, pero muchos proyectos fracasan (en parte) porque sus objetivos son demasiado inexactosambiciosospoco realistas, etc. Por ejemplo, si te marcas como objetivo «quiero que mi proyecto tenga éxito», es muy probable que fracases, ya que es un punto de partida poco SMART. Es como si te subieras a un coche y dijeses «quiero ir a un sitio bonito», pero NO pusieras ninguna dirección en el GoogleMaps: nunca llegarías a ningún lado. 
Por lo tanto, es fundamental plantear los objetivos de tu proyecto (y de tu vida, en general), partiendo de un planteamiento SMART. De esta manera, podrás:
  • Mantener el foco: NO te perderás en cosas que NO te importan o NO son importantes, y te mantendrás ocupado en aquello que realmente sabes que es clave.
  • Gestionar la energía y el tiempo: sabes exactamente dónde y durante cuánto tiempo te tienes que esforzar.
  • Gestionar la frustración: como es un objetivo medible y piensas el cómo, en caso de no llegar, sabrás más fácilmente el porqué y, consecuentemente, lo que puedes hacer para solucionarlo.
  • Celebrar victorias: cuando consigas tu objetivo, sabrás que has tenido el éxito deseado y te podrás plantear un nuevo objetivo. 

 

Actividad: practica los objetivos SMART

A veces nos puede parecer complicado interiorizar o aplicar el Método Smart, es por ello que lo vamos a practicar. A continuación, tienes un listado con distintos objetivos. Debes:
  1. Clasifícalos en objetivos SMART (O. SMART) o en objetivos imprecisos (OI).
  2. Después, transforma los objetivos imprecisos (OI) que hayas detectado en objetivos SMART (O. SMART).
Listado de objetivos:
Objetivos
Tipo de Objetivos
Transformación a Objetivo SMART
Quiero sacar mejores notas en el próximo trimestre.




 
 
Ahorrar 50 € de mi paga mensual durante los próximos 4 meses para comprarme el nuevo videojuego en junio. 
 
 
Subir contenido a TikTok para ser famoso.




 
 
Hacer más deporte a partir de la semana que viene.




 
 
Leer un libro de 200 páginas antes del 15 de marzo, leyendo 10 páginas cada noche antes de dormir.




 
 
Conseguir que 20 personas se apunten a mi torneo de E-Sports del instituto antes del próximo viernes.




 
 
Quiero que mucha gente compre mi sudadera en la feria del instituto para recuperar la inversión de 50 €.




 
 
Estudiar 15 horas seguidas dos días antes del examen de mates para sacar un 10.




 
 
Contactar con empresas locales para pedir patrocinio para la fiesta de graduación.




 
 
Aprender inglés de una vez por todas.




 
 
Entrenar 30 minutos de baloncesto los lunes, miércoles y viernes durante este mes para mejorar mi tiro libre.




 
 
Reducir el tiempo que paso con el móvil un 20% durante la próxima semana. 




 
 
Pero… ¿y si pese a trazar mi plan y aplicar el Método SMART, no termina de salir cómo esperaba? En este caso es fundamental entender qué es el feedback

2.2) El feedback y la mejora

A veces, pese a intentarlo y esforzarnos, NO conseguimos el éxito. Esto sucede porque hay factores que NO podemos controlar, y también son determinantes de nuestro fracaso. Debemos ser conscientes de ello para no frustrarnos en exceso en caso de no conseguirlo. 
Por otro lado, también es importante entender el fracaso como una oportunidad de aprendizaje. Cuando fallamos, si solamente nos quedamos con el error, no mejoramos. En cambio, si hacemos el esfuerzo de analizar el porqué y el cómo de ese fallo, podemos aprender de él y, consecuentemente, mejoramos como personas. Es entender que los problemas también pueden ser nuevos retos que podemos afrontar, y en este proceso, el feedback es clave:

El feedback es la información que recibimos de otras personas sobre nuestro trabajo o proyecto. NO es una simple opinión (me gusta o no me gusta), sino que es una herramienta que te dice qué está funcionando y qué se tiene que mejorar. 
Por ejemplo, imaginemos que estamos aprendiendo a chutar faltas. Si chutas y la pelota sale fuera, el feedback sería ver por dónde ha ido la pelota. Si tu entrenador te dice «coloca el pie más a la izquierda», te estará dando un feedback constructivo que te ayudará a mejorar como jugador. Por lo contrario, si te dice «has chutado muy mal», no será una retroalimentación positiva ni constructiva y, por tanto, NO mejorarás. 
En este sentido, el feedback nos ayuda a validarcorregircrecer. Pero ¡ojo! NO todo el feedback tiene el mismo valor: debemos aprender a diferenciar entre aquellas personas que nos pueden dar una opinión útil (por sus conocimientos, experiencias, etc.); y las que, por el contrario, NO tienen ningún tipo de autoridad para dárnosla. 

 

  1. ¡Ponte a prueba!