Sesión 5. De la idea a la acción: Cómo hacer realidad tu proyecto
¿Alguna vez has pensado que tienes ideas buenísimas, pero nunca las terminas de llevar a cabo? ¿Por qué crees que te pasa? En esta sesión vamos a aprender a trazar el plan que te va a ayudar a hacer de esa idea; una realidad. ¿Empezamos? |
Tabla de contenidos:
¿Todas las ideas son potenciales proyectos?
1.1) ¿Tu idea es un analgésico o una vitamina?
1.2) Visión y Misión
Traza tu plan
2.1) El Método SMART
2.2) El Feedback y la mejora
¡Ponte a prueba!
¿Todas las ideas son potenciales proyectos?
Todas las ideas son potenciales proyectos, pero NO todas son igual de viables. Podemos tener muchas ideas, ilusiones, etc., pero para que lleguen a funcionar necesitamos que cumplan con un requisito clave: tienen que resolver.
Un proyecto viable nace de una idea que da respuesta a una necesidad o problema con la finalidad de resolverlo. |
Es mucho más probable que tu idea tenga éxito si su objetivo es resolver una necesidad. Veamos esta información con ejemplos de creaciones que han sido muy exitosas:
¿Qué tienen en común los tres ejemplos? ¡Exacto! Resuelven una necesidad concreta, pero… ¿Solo eso? No. Todos son analgésicos. ¡Veámoslo!
1.1) ¿Tu idea es un analgésico o una vitamina?
Éxito, proyecto y necesidad son conceptos que van muy ligados a la metáfora del analgésico y la vitamina:
La metáfora del analgésico y la vitamina se utiliza mucho para evaluar si una idea de proyecto tendrá éxito fácilmente o, por el contrario, costará mucho de vender. |
Un proyecto que es un analgésico soluciona algún tipo de dolor, algún problema urgente y real, inmediato. La clave es que la gente «lo necesita» (o cree que lo necesita). Ejemplos: Ibuprofeno, Google Maps, Skyscanner, etc.
En cambio, un proyecto que es una vitamina mejora el bienestar, mejora un poco tu vida o te entretiene, pero NO son ni vitales ni urgentes. Todo el mundo sabe que las vitaminas son buenas, pero la gente se olvida de tomarlas porque, si no lo haces, NO te pasa nada malo de forma inmediata. La gente lo quiere tener, pero cree que puede vivir sin ello. Ejemplos: Starbucks, Duolingo, Roblox, etc.
Volviendo con los ejemplos de la tabla anterior (Lavadora, Microsoft Word y Chat GPT), ¿qué tipo de proyecto creéis que son, analgésicos o vitaminas? ¿Por qué?
__________________________________________________________________________________________________
Reflexiona: ¿Qué idea puedo convertir en proyecto?
Como bien has aprendido, un proyecto viable es aquel que cubre una necesidad (verdadera o creada artificialmente); y sus probabilidades de éxito son mayores cuando se tratan de proyectos con características de analgésicos, y menores cuando estamos delante de proyectos vitamina. Con esta información en mente, responde a las siguientes preguntas:
¿Tienes (o has tenido) alguna idea de proyecto en mente?
¿Responde a alguna necesidad o problema en concreto?
¿Es una idea que se convertiría en un proyecto de tipo analgésico o vitamina?
1.2) Visión y Misión
Todo proyecto viable tiene una misión y una visión, pero… ¿Qué es?
Misión | Visión |
La misión es tu “por qué”. Es la razón de ser de tu proyecto: define qué haces, para quien lo haces, y qué te hace distinto. Es el motor que hace que tu proyecto tire adelante cada día.Por ejemplo, ¿qué hace Google para mejorar el mundo o para resolver un problema? Organiza la información del mundo para que sea útil y accesible para todo el mundo. | La visión es tu sueño a largo plazo. Es una imagen de un futuro que te inspira. ¿Cómo te imaginas que será tu proyecto (o el mundo gracias a tu proyecto) de aquí a 5 o 10 años?Por ejemplo, Walt Disney cuando empezó en el mundo del entretenimiento, hace más de 70 años, fijó como su visión “hacer feliz a la gente de todo el mundo”. ¿Crees qie después de todo este tiempo lo ha conseguido? |
La misión (el porqué) es fundamental, ya que te ayuda a dar sentido al proyecto (y al esfuerzo, tiempo, dinero, etc. que le estás dedicando) y da fuerza a tu constancia, ganas e ilusión. Juntamente con la visión, es decir, con ese esfuerzo para mirar y planificar más allá del hoy, son piezas clave para atraer a tu potencial target:
El target es el grupo específico de personas a quien va dirigido nuestro proyecto. Son personas que tienen el “dolor” que tu proyecto sabe curar, o que buscan la “vitamina” que ofrece. |
Conocer tu target es fundamental. Si no conoces a tu potencial público, seguramente intentarás complacer a todo el mundo, y cuando lo hagas, terminarás sin gustarle a nadie. Por lo tanto, tus probabilidades de éxito serán mucho menores. Contrariamente, si tienes tu target en cuenta desde un inicio, lo conoces y remas en esa dirección, tus probabilidades de éxito son mucho mayores.
Por ejemplo: si quieres abrir un canal de gaming, tu target NO es cualquier persona que tenga internet, sino que es mucho más específico. Buscarás atraer a personas jóvenes castellanohablantes a quienes les guste jugar al Minecraft. Esto te permite saber qué tipo de lenguaje usar, qué redes sociales utilizar, qué tipo de contenido mostrar, a qué hora publicar, etc.
Reflexiona: ¿Qué misión y visión tiene mi potencial proyecto?
Volvamos con tu idea del ejercicio de reflexión anterior…
¿Cuál sería su misión?
¿Y su visión?
¿A qué target te enfocarías? ¿Por qué?
¿Conoces a tu target? Describe sus características, particularidades, etc.
2. Traza tu plan
Una vez tengamos nuestra idea hecha proyecto, es decir, que hemos conseguido que nuestro proyecto responda a una necesidad o problema concreto; que hemos desarrollado una misión y visión coherentes e interesantes; que hemos descubierto cuál es nuestro target, así como sus características principales, etc. podemos fracasar. Sí, sí, como lo lees: la posibilidad existe.
Sin embargo, hay algunas cosas que están en nuestras manos para que la probabilidad de ese fracaso sea menor como, por ejemplo, trazar un plan. Es decir, pensar el CÓMO vamos a hacerlo posible. Para hacerlo, es fundamental que conozcamos el Método Smart. ¡Veámoslo!
2.1) El Método SMART
El Método SMART se puede definir de la siguiente manera:
El método SMART es un concepto que defiende el pasar de la idea a la acción a través de objetivos que sean realistas. Para que un objetivo esté bien planteado, tiene que cumplir estos 5 filtros (el objetivo tiene que ser):
|
Tener una gran idea es el primer paso, pero muchos proyectos fracasan (en parte) porque sus objetivos son demasiado inexactos, ambiciosos, poco realistas, etc. Por ejemplo, si te marcas como objetivo «quiero que mi proyecto tenga éxito», es muy probable que fracases, ya que es un punto de partida poco SMART. Es como si te subieras a un coche y dijeses «quiero ir a un sitio bonito», pero NO pusieras ninguna dirección en el GoogleMaps: nunca llegarías a ningún lado.
Por lo tanto, es fundamental plantear los objetivos de tu proyecto (y de tu vida, en general), partiendo de un planteamiento SMART. De esta manera, podrás:
Mantener el foco: NO te perderás en cosas que NO te importan o NO son importantes, y te mantendrás ocupado en aquello que realmente sabes que es clave.
Gestionar la energía y el tiempo: sabes exactamente dónde y durante cuánto tiempo te tienes que esforzar.
Gestionar la frustración: como es un objetivo medible y piensas el cómo, en caso de no llegar, sabrás más fácilmente el porqué y, consecuentemente, lo que puedes hacer para solucionarlo.
Celebrar victorias: cuando consigas tu objetivo, sabrás que has tenido el éxito deseado y te podrás plantear un nuevo objetivo.
Actividad: practica los objetivos SMART
A veces nos puede parecer complicado interiorizar o aplicar el Método Smart, es por ello que lo vamos a practicar. A continuación, tienes un listado con distintos objetivos. Debes:
Clasifícalos en objetivos SMART (O. SMART) o en objetivos imprecisos (OI).
Después, transforma los objetivos imprecisos (OI) que hayas detectado en objetivos SMART (O. SMART).
Listado de objetivos:
Pero… ¿y si pese a trazar mi plan y aplicar el Método SMART, no termina de salir cómo esperaba? En este caso es fundamental entender qué es el feedback.
2.2) El feedback y la mejora
A veces, pese a intentarlo y esforzarnos, NO conseguimos el éxito. Esto sucede porque hay factores que NO podemos controlar, y también son determinantes de nuestro fracaso. Debemos ser conscientes de ello para no frustrarnos en exceso en caso de no conseguirlo.
Por otro lado, también es importante entender el fracaso como una oportunidad de aprendizaje. Cuando fallamos, si solamente nos quedamos con el error, no mejoramos. En cambio, si hacemos el esfuerzo de analizar el porqué y el cómo de ese fallo, podemos aprender de él y, consecuentemente, mejoramos como personas. Es entender que los problemas también pueden ser nuevos retos que podemos afrontar, y en este proceso, el feedback es clave:
El feedback es la información que recibimos de otras personas sobre nuestro trabajo o proyecto. NO es una simple opinión (me gusta o no me gusta), sino que es una herramienta que te dice qué está funcionando y qué se tiene que mejorar. |
Por ejemplo, imaginemos que estamos aprendiendo a chutar faltas. Si chutas y la pelota sale fuera, el feedback sería ver por dónde ha ido la pelota. Si tu entrenador te dice «coloca el pie más a la izquierda», te estará dando un feedback constructivo que te ayudará a mejorar como jugador. Por lo contrario, si te dice «has chutado muy mal», no será una retroalimentación positiva ni constructiva y, por tanto, NO mejorarás.
En este sentido, el feedback nos ayuda a validar, corregir y crecer. Pero ¡ojo! NO todo el feedback tiene el mismo valor: debemos aprender a diferenciar entre aquellas personas que nos pueden dar una opinión útil (por sus conocimientos, experiencias, etc.); y las que, por el contrario, NO tienen ningún tipo de autoridad para dárnosla.
¡Ponte a prueba!